“Christine” de Stephen King

cr    Hoy recomiendo Christine, mi estreno con el maestro Stephen King y reconozco mi sorpresa descomunal por lo que he disfrutado. El estadounidense es uno de los autores más queridos por los amantes del género de terror. Sin embargo, Christine no es una novela de terror, sino un brillante thriller psicológico que tiene como protagonista a un coche. Tampoco es reciente, sino que fue escrita en la época dorada del autor —años 80—, pero ahora empieza a ser considerada por muchos como un clásico.

     Está narrada a dos voces y estructurada en tres partes: la primera y la tercera parte, están narradas en primera persona por Dennis (el mejor amigo del protagonista) y la segunda parte, está narrada en tercera persona por el autor.

     Si el lector dudoso quiere conocer de qué va la historia con el resumen de la contraportada, no va a descubrir nada. Se enterará de que la acción transcurre en las oscuras avenidas de Libertyville, y que tiene como oscuro protagonista a un coche llamado Christine. Puede pensar que 583 páginas es un exceso para contar tan poca cosa, pero no. No sobra ni un capítulo. Y además, no se hace pesada. ¿Y por qué un tocho de casi 600 páginas resulta una lectura amena? Pues no lo sé. Ahí está el truco. Tal vez, porque está escrita con una prosa fácil, cómoda y sobre todo, febril, que contagia al lector. King lanza con mucho tino el anzuelo de “querer saber qué pasa” en las primeras páginas, y el lector, una vez lo ha mordido, no puede abandonar el texto. Christine no es un coche ni medio normal. Ni tampoco humano Ése es el cebo. Es un coche diabólico, que irá cobrando vida a medida que se avanza en la lectura. Voy al argumento.

     El protagonista principal es el coche (Christine), desde luego. Ninguna sorpresa. Un Plymouth Fury de 1958. Para quien no sepa cómo es el Plymouth, que se imagine a uno de esos automóviles típicamente americanos, desmesuradamente alargados y con grandes aletas. De color blanco y rojo. Aparte de Christine, el protagonista más importante de carne y hueso es Arnie Cunningham, un adolescente que vive con sus padres (Michael y Regina) y con su hermana pequeña (Elaine) en un barrio residencial de Estados Unidos (Libertyville). El chico es físicamente muy poco agraciado y debido a su carácter introvertido le cuesta hacer amigos. Al cumplir diecisiete años se saca el carnet de conducir, pero no tiene coche.

     El mejor amigo de Arnie es Dennis, propietario de un Duster del 75, con quien suele salir a divertirse. Un día, dando juntos un paseo, a Arnie le llama poderosamente la atención un viejo Plymouth aparcado en el jardín de una casa, con un letrero de “SE VENDE”. Al ver el Plymouth, Arnie siente una especie de estremecimiento. Queda seducido por él. Prendado de él (“Vi ese coche… y sentí tanta atracción hacia él… Ni yo mismo puedo explicármelo muy bien, pero…”) y está dispuesto a conseguirlo al precio que sea. El aspecto que presenta el coche es similar al que tendría cualquier otro tras participar en una guerra. El techo hundido, el parabrisas convertido en una telaraña de grietas, la tapicería desgarrada como si le hubiesen asestado cuchilladas, etc. En fin, un desastre.

     El propietario de Christine es Roland D. LeBay, un hombre de 70 años retirado del ejército, de aspecto asqueroso y mirada acusadora. Tras una breve negociación con él, y a pesar de que el precio final convenido es una estafa, Dennis presta dinero a su amigo Arnie y éste compra el coche.

     La llegada de Christine provoca un trastorno en la familia de Arnie. Sus padres advierten que su hijo comienza a cambiar, a exhibir rasgos de personalidad que no tenía.

     Arnie necesita ganar dinero para reparar el coche y para devolverle a su amigo lo que le prestó. Entra a trabajar en el garage de Will Darnell, un desguace bien nutrido de piezas de automóvil con las que, poco a poco, va arreglando a Christine.

     La acción comienza a sazonarse de intriga cuando Arnie lee en el periódico que LeBay, el tipo que le vendió el coche, ha muerto. A los 71 años y de repente. Por un lado, Christine empieza a mostrar conductas de lo más extrañas. Por otro, los personajes secundarios (los amigos de LeBay y, sobre todo, los de Will Darnell) van a dar mucho juego. King escoge a tipos inadaptados, a esos canallas que se mueven bien entre los bastidores de los fondos más bajos de la sociedad y se ganan la vida con negocios sucios.

      Algo más adelante aparece Leigh, la guapa novia de Arnie, a quien éste dejará de querer a medida que vaya conociendo a Christine. ¿He dicho a Christine? Sí. Y he dicho bien. Christine no es sólo un coche. Es una seducción. Un objeto que irá poseyendo vida propia a medida que avanza la novela.

     Con todo esto -creo haber contado ya demasiado- puede decirse que la novela es la historia de un triángulo amoroso, en el que los protagonistas son: Arnie, Leigh y, naturalmente, Christine. Pero ha de quedar claro que primero fue Christine. Quien primero aparece. Y por eso, el único amor verdadero. Y por eso también, lo que sucede al final es una auténtica tragedia. No voy a destripar más, pero he de decirlo. La novela tiene un final oscuro, triste y desolador. Muy desolador.

     En definitiva, Christine no es una historia de terror. En modo alguno. A mí se me antoja la historia de un perdedor. Posee el virtuosismo de arrancar con un planteamiento muy original. Y sobre todo, de ser muy desconcertante. Quedo sorprendida, sr. King. Ha escrito usted una novela muy entretenida. Bien construida. Nada sanguinolenta. Y desde luego, extraordinariamente ágil, con el ritmo trepidante de algo que se precipita, haciendo que mientras leía tuviera que aplazar todas mis obligaciones.

     Buenas noches y buenas lecturas.

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One thought on ““Christine” de Stephen King

  1. Yo leí en mi juventud varios y tengo un recuerdo estupendo de ellos. “El pasillo de la muerte” es el libro en el q está basada la película “La Milla Verde” y es absolutamente recomendable. “Misery” lo recuerdo con arrebatadora pasiòn y “Desesperación” todavía tengo en mente el tac-ala…o algo así!!! Jjejje. Por si te animas a echarle un ojo a algún otro. Por cierto me encanta tu blog y voy a tomar nota de varias de tus recomendaciones, cada x tiempo me gusta ir a una librería de trueque y la próxima vez pediré algunos de los q hablas x aquí. Gracias!!!😉

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