Entrevista a Susana López Rubio

ENCANTOfoto

⌘ ⌘ ⌘

Fecha: 20 de Junio de 2017

Buenas tardes, Susana. Después de haber trabajado como guionista te lanzas a la aventura narrativa con tu primera novela, El Encanto. ¿Qué te empuja a dar este salto?

La curiosidad. Yo siempre he sido una gran lectora y el mundo de la novela me llamaba mucho, pero también me daba muchísimo miedo, hasta que encontré “El Encanto”. OEl Encanto” me encontró a mí. Fue un flechazo. Desapareció el miedo y sentí que podía escribir una historia.

Háblame de tu proceso creativo. ¿Cómo nace la idea y cuánto tiempo te ha llevado la construcción de la historia?

La primera vez que escuché hablar de “El Encanto” fue a través de una amiga cubana de mi madre. Me habló mucho de estos grandes almacenes, y por ella supe que se destruyeron en un incendio… Me resultó muy interesante lo que pasó entonces y a partir de ahí empezó todo. Claro, ahora paseas por allí y no hay nada, un parque con la estatua de la empleada que murió en el incendio…

He disfrutado mucho paseando por la calle Obispo, por el Malecón, entrando en Floridita… ¿Por qué has escogido La Habana para desarrollar la historia?

Pues, en parte, porque La Habana de los años 50 se ha tratado muy poco en la novela. Y naturalmente, porque me interesó el hecho real en sí que se desarrolla en mi novela.

Está narrada en primera persona, pero a dos voces, la de Gloria y la de Patricio, ¿por qué has escogido este doble punto de vista?

Era lo más orgánico. La primera persona me encanta. La escogí porque acerca mucho al lector y lo une con la historia. Empecé dándole voz a Patricio porque es el personaje recién llegado. Quería que cogiera al lector de la mano y, a partir de ahí, ambos caminaran juntos por la historia. Y luego Patricio cede el testigo a Gloria.

La novela está ambientada en los años 50. Patricio representa al hombre bueno de corazón, un hombre que no tiene nada y cuando encuentra el amor, lo tiene todo. Se enamora locamente de Gloria y hace del amor por ella la razón de su vida. Por el contrario, César Valdés posee todo lo material pero ni un gramo de espiritualidad. Es un completo diablo. No sabe vivir sin matar. ¿Hemos de entenderlo como las dos caras del ser humano, o como dos tipos de seres humanos?

Qué buena esa pregunta, me encanta lo que has dicho. Tienes razón. A mí me venía muy bien para el triángulo amoroso que los personajes contrastaran. Entre ellos son muy complementarios y aunque muy extremos, los dos son humanos. Creo que podrían representar las dos caras del ser humano.

A pesar del maquiavelismo y la maldad de César, la novela rezuma optimismo, superación, etc. Está plagada de humor, tanto en los nombre de los personajes (Don Gato, las chinches, el Grescas, etc.) como en las anécdotas que protagonizan, como eso de que las chinches se intercambian la dentadura postiza…¿Crees que en una historia triste el humor es fundamental para conseguir el equilibrio en el ánimo del lector?

A mí, de siempre, me enamora la mezcla de géneros, o de tonos, en la literatura, porque la vida es así. No todo es comedia, o todo drama, de modo que no me da ningún miedo mezclar géneros en la novela si quiero que refleje la vida real. En la película “Manchester frente al mar” hay una secuencia terrible, en la que al hermano del protagonista le dicen que tiene una enfermedad y la actitud que adoptan los demás es la de empezar a hacer bromas. Así es el ser humano. Quién no ha hecho bromas en funerales, por ponerte un ejemplo…

Explica al lector qué es ese oficio de cañonero que tiene Patricio al entrar a trabajar en “El Encanto”

Cañonero es el término que utilizaban los cubanos para definir a esos chicos que entran a trabajar en un establecimiento y los tienen para que hagan los recados, lo que se conoce como un chico para todo. El término cañonero viene de que tenían que hacer los mandados o recados muy deprisa, como si fuesen balas de cañón. Es pura jerga que yo recojo para “El Encanto”.

A medida que uno va conociendo a César Valdés se va dando cuenta del odio que puede anidar en el ser humano. ¿Era tan malo cuando lo creaste o el personaje se ha ido envileciendo, hasta sorprenderte, al dejarlo caminar por la novela?

Todos los personajes me han sorprendido. Hay dos maneras de afrontar a los personajes y cada autor tiene la suya. Hay quien cree que los personajes son como Dios, que una vez creados ya no puedes hacer nada por cambiarlos. Y hay quien los crea y les da libertad para que crezcan en las páginas. Yo me incluyo en este segundo grupo. A mí me sorprenden siempre, pues cuando los dejo en la novela cobran vida propia. Si me sucede en la vida, que creo no conocer bien ni siquiera a mi marido, o a mi madre, que son reales, imagínate en un ser que solo existe en mi imaginación…

Defínenos cómo es Patricio Rubio

Es uno de los protagonistas de la novela. Es un inmigrante asturiano que representa la vitalidad personificada. Llega a La Habana con muchas ganas de vivir, de labrarse un futuro. No posee nada, salvo su hambre, unas inmensas ganas de salir adelante y el morro que le echa a todo, porque tiene mucho morro.

Uno de los mayores logros de la novela es la creación de un ambiente optimista. Los lugares (“El Encanto”), los personajes (Gloria), hacen sentir bien al lector. ¿Ayuda la manera de nombrar las cosas a que el lector se sumerja en la atmósfera que creas para los personajes?

Sí, la manera de nombrar las cosas ayuda siempre. Todas las palabras tienen magia y connotaciones, aunque no lo veamos. En el caso de “El Encanto”, no podía modificarlo, porque es así como se llamaban los grandes almacenes. Y el nombre de Gloria viene del pan de Gloria que hacía la madre en la pastelería, y también existe de verdad, pero sí, las palabras están buscadas para crear ambiente.

Me ha gustado mucho esa fragancia a mariposa…¿es real o fruto de tu fabulación?

El perfume existió de verdad. El gran problema es que he movido cielo y tierra para averiguar cómo era porque no queda ni rastro de él. Para reconstruir cómo era la fragancia he hablado con la gente que he podido y con lo que me han contado he intentado reconstruir cómo era. Lo de asociar un perfume a un lugar es hoy una estrategia de venta que se ve en todos lados.

Realidad y ficción se hibridan y uno no sabe qué es real y qué es fabulación de Susana López Rubio. ¿Qué fue primero, la parte de ficción bullendo en tu cabeza o la historia real a la que decides acompañar de ficción?

Creo que un poco mezcla, pues ya te digo, todo empezó a partir de una realidad. Me contaron que existieron unos grandes almacenes en La Habana que se llamaban “El Encanto” y a partir de ahí empezó la historia de ficción y la creación de personajes. Cuando ya tenía los personajes, los rodeé de todas las anécdotas que me contaron y de cosas que encontré en la documentación. Me documenté mucho.

Así que, realmente, ¿Ava Gardner estuvo en “El Encanto”?

¡Claro! Ava Gardner estuvo. Otra cosa es que le pasara lo que le pasa en el libro. Eso ya es mío. Lo encontré en la documentación que estudié al escribir la novela. Muchas estrellas visitaron “El Encanto”.

La novela va agarrando al lector en un zigzagueo emocional del que no sale hasta la última página. Hay odio, infidelidad, culpa, venganza, amor, ternura No cabe una emoción más. ¿Hasta qué punto has necesitado sazonar con humor el relato? ¿El humor resalta o aplaca las emociones extremas?

El humor desengrasa siempre de maravilla, pero realmente yo creo que no ha sido buscado. Lo que te decía antes, en la vida nada es blanco o negro siempre. Nada es un drama de Lorca o una comedia sostenida.

Muchas anécdotas despiertan la hilaridad del lector, pero los personajes viven una situación dramática, como la escena en la que Gloria ha quedado encerrada en el probador y pide las llaves para salir. ¿Qué tienes que añadir a este doble juego?

Esto que me dices es muy del mundo del guion, de donde vengo. Lo cierto es que las mejores comedias han de tener un drama de fondo. Al menos, para los personajes. Ellos no han de saber que están en una comedia. Este truco funciona en las mejores comedias, como en “Con faldas y a lo loco”. Si los personajes saben que están en una comedia la gente no se ríe. Para que salte la chispa cómica han de permanecer ajenos al tono de humor, incluso, han de vivir la situación con angustia. Solo así nacerá el humor.

Con Floridita haces un homenaje a Hemingway, pero también hay otros muchos personajes reales, desde un guiño a Einstein a clientes ilustres de la satrería, como John Wayne, Maurice Chevalier, Lucho Gatica, Lana Turner o Tyrone Power. ¿Por qué has querido que asomen en tu novela?

Porque pasó así y, sobre todo, porque a mí el Hollywood dorado me encanta y me apetecía hacer un homenaje a todos ellos.

El final tiene ecos de novela épica, ¿crees que los finales felices resultan más sabrosos si para llegar a ellos hay que salvar muchos escollos?

Creo que, en general, en todas las historias, cuanto más obstáculos haya que superar, mejor que mejor. Esto de novelar consiste en inventarte personajes y ponerles palos en las ruedas todo el rato. Cuanto más difícil y más cuesta arriba tengan que luchar, mejor. Por lo menos, leyendo, yo me lo paso mejor así.

El recorrido es de lo más apasionante. Uno llega a la traca final con un broche de oro, ¿tenías previsto ese final o te llevó la historia?

Sí, más o menos. Lo que pasa es que los personajes te van sorprendiendo en ese camino, pero sí, el final tenía que ser el que es.

¿Ves la adaptación de la novela en la gran pantalla?

Sí, ¡claro! A mí me encantaría. Yo vengo del mundo del guion y sería un sueño hecho realidad.

Si te dijeran que tu novela se va a adaptar al cine, ¿serías tú la mejor guionista o preferirías que fueran otras manos?

Yo sería la mejor guionista de mi novela. Por supuesto.

Me acerco para despedirme y le digo con gratitud que he leído la novela con gran placer. Ella me dedica el libro y una sonrisa cómplice ilumina su rostro.

Ver reseña del libro

susana.jpg

⌘ ⌘ ⌘

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s